Las investigaciones realizadas en diferentes centros médicos y publicadas en varias revistas de medicina y psicología (1) han demostrado que la mayoría de las personas que realizan el entrenamiento en Mindfulness reportan:
(1) Investigaciones realizadas en centros como Harvard University, Duke University, Stanford University, Massachusetts General Hospital, Dana-Farber Institute y publicadas en revistas como Psychosomatics, American Journal of Psychiatry, General Hospital Psychiatry, Journal of Pain and Symptom Management, Archives of Internal Medicine, entre otras.
Se han estudiado los cambios que suceden a nivel más profundo, midiendo los factores de personalidad que se supone aumentan la resistencia al estrés. Estos se refieren a las visiones y creencias que permiten a las personas sobrellevar el estrés. Son fuertes factores psicológicos que forman parte de la personalidad y que se supone que no cambian fácilmente. Sin embargo, los estudios llevados a cabo en pacientes que participaron en un Programa de Reducción de Estrés de 8 semanas, indican que no solo disminuyen los síntomas físicos, sino que también cambian factores psicológicos más profundos, que están relacionados con la visión del mundo y que mejoran la capacidad de adaptación y respuesta al estrés.
Las personas que participan en el Programa generan cambios positivos en el estado de ánimo, en sus conductas y el autocuidado. Esto incluye una mayor habilidad para responder concientemente en lugar de reaccionar inconscientemente, mayor concentración y un reconocimiento más claro del estrés y la posibilidad de manejarlo de una manera diferente.
A medida que las personas desarrollan una mayor calma y estabilidad en la práctica de la meditación formal, empiezan descubrir que se sienten espontáneamente mucho más calmadas en situaciones que antes solían preocuparlas mucho. En lugar de reaccionar, están desarrollando respuestas más atentas. El mantener la actitud de “darse cuenta” protege de la reacción de estrés.