La práctica tal y como la enseñamos en la Sociedad tiene una aproximación laica y bien asentada en la ciencia, sin embargo muchas de las prácticas que realizamos tienen su origen en el budismo. Y aunque hablamos de "práctica", este término encierra un conjunto amplio de diferentes, ejercicios, meditaciones y disposiciones de la mente y el cuerpo. Muchas veces los principios que sostienen una práctica en particular pueden no ser reconocidos fácilmente.

La intención de este curso es entonces ampliar la práctica, es decir, profundizar en el conocimiento experiencial que es la base fundamental, y sumar el conocimiento de los principios budistas del compresión de la mente y cómo esos fundamentos informan los aspectos corporales, actitudinales y mentales asociados a cada tipo de práctica.

Conoceremos los mapas que durante miles de años diferentes tradiciones y maestros han trazado sin perder de vista que el mapa no es el territorio, es decir, que practicaremos meditación manteniendo de esa forma el contacto con la experiencia directa. Como una forma de delimitar el mapa, exploraremos como la forma en que hemos aprendido a practicar tiene un desarrollo histórico particular, las guías que hemos recibido han sido transmitidas por diferentes maestros que en cada etapa el contexto histórico y geográfico ha ido transformándolas. Conocer esas transformaciones hasta este momento nos permiten profundizar todavía más en la vitalidad del momento presente, pues nos permite reconocer que las formas de práctica están también en constante transformación, que cada cultura las ha asimilado a sus diferentes manifestaciones culturales y que, en última instancia, la propia introspección y sabiduría permitirá discernir el fondo de la forma.  

El curso fue diseñado por Santiago Nader y María Noel Anchorena como un complemento o continuación para los cursos basados en mindfulness como el MBSR, el MBEB, el MBPM y otros que son habitualmente enseñados en la Sociedad y en otros centros de práctica. 

Este curso se asienta fuertemente en la propia práctica por lo que está orientado a personas con práctica personal comprometida de mindfulness de al menos un año. No es necesario ningún conocimiento de budismo y ningún aspecto del curso requiere adherir al budismo ni colisiona con las creencias y tradiciones religiosas o espirituales que el participante pueda tener.