Eres bueno

Guía: Santiago Nader




Descargar audio

 

Poema

 

Sobre el bien y el mal

Kahlil Gibrán

 

Y uno de los ancianos de la ciudad dijo: "Háblanos del bien y del mal".
Y él respondió:
Del bien que hay en ti puedo hablar, pero no del mal.
Porque, ¿qué es el mal sino el bien torturado por su propia hambre y sed?
Cuando el bien tiene hambre, busca comida incluso en cuevas oscuras, y cuando tiene sed, bebe incluso de aguas muertas.

Eres bueno cuando eres uno contigo mismo.
Pero cuando no eres uno contigo mismo no eres malo.
Porque una casa dividida no es una cueva de ladrones, es sólo una casa dividida.
Y un barco sin timón puede vagar sin rumbo por islas peligrosas, pero no se hunde en el fondo.

Eres bueno cuando te esfuerzas por dar de ti mismo.
Pero no eres malo cuando buscas ganancias para ti mismo.
Porque cuando te esfuerzas por ganar, no eres más que una raíz que se aferra a la tierra y se alimenta de su pecho.
Seguramente el fruto no puede decir a la raíz: "Sé como yo, maduro y abundante y siempre entregando de tu abundancia".
Porque para el fruto dar es una necesidad, como recibir es una necesidad para la raíz.

Eres bueno cuando estás completamente despierto en tu habla,
Sin embargo, no eres malo cuando dormido tu lengua se tambalea sin propósito.
E incluso el discurso tambaleante puede fortalecer una lengua débil.

Eres bueno cuando caminas hacia tu meta con firmeza y con pasos audaces.
Pero no eres malo cuando vas allí cojeando.
Incluso aquellos que cojean no retroceden.
Pero aquellos que son fuertes y rápidos, no cojean ante el rengo, considerándolo un acto bondadoso.

Eres bueno de muchas maneras, y no eres malo cuando no eres bueno,
Sólo estás holgazaneando y haraganeando.
Lástima que los ciervos no puedan enseñar rapidez a las tortugas.

En ese anhelo de tu gigantesco ser, reside tu bondad: y ese anhelo está en todos ustedes.
Pero en algunos de ustedes ese anhelo es un torrente que corre con fuerza hacia el mar, llevando los secretos de las laderas y los cantos del bosque.
Y en otros es un arroyo plano que se pierde en ángulos y se curva y se frena antes de llegar a la orilla.
Pero que no diga el que anhela mucho al que anhela poco: "¿Por qué eres lento y vacilante?"
Porque los verdaderamente buenos no preguntan al desnudo, "¿Dónde está tu ropa?" ni al desamparado, "¿Qué le ha pasado a tu casa?"

Detalles

Fecha
23/03/2020