Investigaciones científicas demuestran los siguientes beneficios de la práctica de Mindfulness durante el embarazo:

  • Disminuye el estrés y la ansiedad propia del embarazo 
    Controlar la ansiedad es esencial para la salud de la madre y del bebé. En mujeres embarazadas, niveles elevados de cortisol (la hormona que se considera un indicador del estrés) se han asociado a numerosos problemas de salud tales como nacimientos prematuros o tardíos, peso bajo al nacimietno o dificultades respiratorias.
  • Protege la salud y el bienestar de las mujeres y sus bebés durante el embarazo
    La práctica aumenta el bienestar, el entusiasmo, la autoestima y la introspección. Al dirigir la atención de una manera consciente al cuerpo, la madre aprenderá a conectarse con él, a escucharlo y a confiar en sus sensaciones, experimentándolas con curiosidad más que con miedo.
  • La práctica de Mindfulness puede ser un tratamiento complementario de elección para las mujeres con trastornos de ansiedad, ánimo o depresión, y para las que debido a su estado de embarazo la prescripción médica está contraindicada.
  • Ayuda a cultivar la atención y la conciencia plena de forma de atender a las sensaciones y manejar las molestias del embarazo.
    La práctica de Mindfulness nos enseña la habilidad de recibir los acontecimientos tal y como son, con amor y curiosidad, sin juzgarlos ni desear cambiarlos. Implica vivir desde una perspectiva de ecuanimidad y aceptación.
  • Proporciona herramientas para poder regular las emociones complejas, afrontar dificultades, dolores, situaciones difíciles y miedos que puedan surgir a lo largo del embarazo.
  • Enseña la habilidad de parar y respirar, aceptando la situación momento a momento y tomando conciencia de la capacidad de responder en lugar de reaccionar a emociones como la frustración o enojo.
  • Permite a las mujeres embarazadas adaptarse mejor a los nuevos entornos, a controlar su atención y a afrontar con serenidad y tranquilidad los acontecimientos a medida que suceden.
  • Favorece a un parto más relajado:
    Practicar meditación previamente al parto ayuda a mantener la calma y a vivir una experiencia más positiva y con más control sobre la situación, la cual marcará la vida de la madre y del bebé.
  • Ayuda a prevenir el estrés, la ansiedad y la depresión posparto.
    Se ha observado por ejemplo que madres de bebés prematuros (nacidos antes de 37 semanas) tienen altas probabilidades de padecer ansiedad, depresión y estrés, que muchas veces no son diagnosticadas ni tratadas frente a las necesidades prioritarias del bebé.
  • Promueve el cultivo de la paciencia, una actitud de vital importancia para la vida en general y para la crianza en particular.