Mindfulness al día

Mindfulness con los niños: herramientas y prácticas para relaciones más saludables

El propósito de esta entrevista entre la Comisión de Madres del Instituto Marie Manoogian y la 𝐋𝐢𝐜. 𝐄𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐅𝐞𝐫𝐧á𝐧𝐝𝐞𝐳 , es acercar a las familias herramientas para practicar y poder establecer relaciones más saludables con nuestros hijos en esta cuarentena y después de ella también.

Como padres, sentimos que estamos en mil lugares a la vez. Realizamos los quehaceres domésticos, acompañamos a nuestros hijos en sus tareas, cuidamos a nuestros adultos mayores y algunos ya comenzamos a trabajar, ya sea en forma presencial o remota.

𝐄𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐮𝐧 𝐩𝐨𝐜𝐨 ¿𝐐𝐮é 𝐞𝐬 𝐌𝐢𝐧𝐝𝐟𝐮𝐥𝐧𝐞𝐬𝐬?
Mindfulness puede definirse sencillamente como la capacidad de prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.
Mindfulness ha sido traducida al español en diferentes formas, todas compuestas a falta de una palabra que de, con el significado original. Las traducciones más comunes son 𝐀𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢ó𝐧 𝐏𝐥𝐞𝐧𝐚 , Plena Conciencia, Conciencia Abierta entre otras.
Aunque comúnmente se asocia Mindfulness o sati con el budismo, muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan Mindfulness de manera implícita o explícita, pues es una capacidad básica humana de conexión con el presente.
Estar conscientes es estar atentos, presentes, conectados en nuestras vidas. Estamos allí, decidiendo estar con nosotros mismos, los otros y este momento; sin otra cosa que hacer, ni otro lugar donde ir.

La práctica de Mindfulness es un medio para despertar y hacer un hábito de ese estado de consciencia. Es un tipo de meditación que ayuda a que nuestra atención pueda estar de la mejor manera posible en el presente, con las circunstancias que le toca vivir.
Así como entrenamos el cuerpo para fortalecer nuestros músculos, practicando Mindfulness 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐟𝐨𝐫𝐭𝐚𝐥𝐞𝐜𝐞𝐫 𝐞𝐥 “𝐦ú𝐬𝐜𝐮𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢ó𝐧” para llevarlo al momento presente varias veces al día. Nuestra atención suele perderse en lo que pasó o lo que vendrá, en las preocupaciones o tareas por hacer. A esta fábrica de preocupaciones propia de nuestra mente, le podemos ofrecer una pausa deliberada para que la atención se enfoque en el aquí y ahora.

¿𝐐𝐮é 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐬𝐞 𝐨𝐛𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐯é𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫á𝐜𝐭𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐢𝐩𝐥𝐢𝐧𝐚?
Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness está integrándose a la medicina, psicología, educación y organizaciones. Es aplicada, estudiada científicamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el stress, aumentar la autoconciencia y mejorar el bienestar general.

La práctica de Mindfulness también nutre cualidades prosociales como la paciencia, la aceptación, la curiosidad, la amabilidad y la compasión.

Trae beneficios fisiológicos, emocionales y sociales. Practicar de manera disciplinada y formal Mindfulness, ofrece la posibilidad de profundizar y ampliar el foco atencional, aumentar el contenido de memoria, disminuir la respuesta impulsiva en eventos de la vida cotidiana y planificar con mayor efectividad objetivos de acción, colabora a construir tolerancia y paciencia ante situaciones desafiantes y favorece el cuidado del cuerpo, la empatía y la amabilidad en los vínculos.

𝐄𝐝𝐮𝐜𝐚𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬, 𝐞𝐬 𝐦𝐮𝐲 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢é𝐧. 𝐃𝐞𝐜𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐄𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚, ¿𝐐𝐮é 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐝𝐨𝐬?
Hay varias maneras de practicar Mindfulness, de poder conectarse con uno mismo y con el otro. Uno es por medio de la respiración, llevando la atención a los ciclos de entrada y salida del aire en nuestro cuerpo, permitiendo una pausa para notar el cuerpo, si hay alguna tensión, si necesita estirarse, o simplemente descansar, o preguntarnos durante el día qué estoy necesitando.

Hacer uso de los sentidos también puede ser un medio hábil para practicar Mindfulness. Por ejemplo, percibiendo aromas y gustos al tomar una merienda, notando la temperatura de la ducha en el cuerpo, sintiendo la textura del cabello de nuestros hijos al peinarlos, percibiendo el calor que ofrece una mantita caliente mientras vemos una película.

Las herramientas más poderosas que tiene la práctica de Mindfulness son “𝐝𝐚𝐫𝐧𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚” 𝐲 “𝐫𝐞𝐜𝐨𝐫𝐝𝐚𝐫𝐧𝐨𝐬”. Darnos cuenta de que estamos vivos, respirando, darnos cuenta de este momento presente; recordarnos parar y tomar un respiro; recordar que tenemos un cuerpo y preguntarle qué necesita; recordarnos dar aviso cuando ya es suficiente por hoy.
Es el hábito de decidir vivir lo más despabilados posible cada día que llega, con sus nuevas y únicas veinticuatro horas para ser vividas.

¿𝐒𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐚𝐜𝐭𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐌𝐢𝐧𝐝𝐟𝐮𝐥𝐧𝐞𝐬𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐧𝐢ñ𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐜𝐚𝐬𝐚?
Podemos practicar Mindfulness en todos lados, sólo necesitamos la intención de practicar. La práctica de Mindfulness con niños nos necesita presentes y decididos a darnos un momento al día para estar allí con ellos, sin otra cosa que hacer, sostener, resolver, más que estar allí presentes. Puede ser jugando, puede ser cocinando, haciendo un dibujo, bailando.

𝐀𝐪𝐮í 𝐡𝐚𝐲 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐡𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐜𝐚𝐬𝐚:
• Recostarse en el suelo y notar cada parte del cuerpo, o estar frente a frente con los ojos cerrados, sintiendo el latir del corazón del otro.
• Dibujando intenciones del día, armando frases de agradecimiento en un frasco.
• Teniendo una conversación amable en su contenido y tono. Ofreciendo escucha.
• Dándonos abrazos diarios, apreciando de manera manifiesta lo que el otro hace por mí.
• Acompañando las emociones que llegan a cada niño, dando espacio y contención a las agradables ya las no tanto.

¿𝐄𝐱𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐠𝐫𝐚𝐦𝐚𝐬 𝐲 𝐭𝐚𝐥𝐥𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜í𝐟𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐫á𝐜𝐭𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐌𝐢𝐧𝐝𝐟𝐮𝐥𝐧𝐞𝐬𝐬 𝐞𝐧 𝐧𝐢ñ𝐨𝐬 𝐲 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐟𝐮𝐧𝐝𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐦á𝐬?
En el departamento de Familia Atenta de la Sociedad Mindfulness y Salud hay talleres y programas específicos para niños y familias.
Esta época de pandemia nos encuentra con desafíos mayores: la incertidumbre, la angustia, el cansancio, las multitareas, el desafío de educar, espacios reducidos, la limitación del esparcimiento, la falta del contacto físico social. Algunas sugerencias que pueden ayudar:

𝐑𝐮𝐭𝐢𝐧𝐚𝐬
• Lo posible como premisa.
• La intención de recordarse estar presente, una pausa sagrada para simplemente estar ahí con la familia, con lo que esté.
• Tener en cuenta que esta es una situación compleja.
• Priorizar la estabilidad familiar más allá de las exigencias escolares.
• Complementarse entre los miembros de la familia.
• Crear un muro de agradecimiento al final del día (aprecio por lo que se logró, en lugar de lamento por lo que faltó).
• Tiempo de juego, tiempo de abrazos en el hogar, tiempo de hacerse cartas, de dejarse dibujos, de ser honestos y permitirse sentir que puede ser un día difícil.
• Impermanencia: tener en mente que esta situación inédita es momentánea y que debemos valorar el coraje que cada uno manifiesta para atravesarla. Es decir, las múltiples maneras con que cada padre, madre, niño, docente, se aporta a sí mismo y al otro recursos para acompañarse con lo que toca vivir.
• Cuidar el cuerpo, estirarse, alimentarse en forma saludable, descansar, autoabrazarse.

Lic. Eliana B Fernández
Neuropsicóloga Infantil (UBA)
Servicio Psiquiatría Infantil FLENI
Área Familia Sociedad Mindfulness y Salud
www.Mindfulness-salud.org
instagram @socmindfulness

Fuente: Esta nota fue realizada la Comisión de Madres del Instituto Marie Manoogian y la 𝐋𝐢𝐜. 𝐄𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐅𝐞𝐫𝐧á𝐧𝐝𝐞𝐳.

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